He estado demasiado amargoso ultimamente, basta con ver las calamidades vomitadas en mis post anteriores. Pareciera una eterna justificación de lo que soy (o de lo que me he convertido a través de estos casi 30 años). Bueno, la vida tiene un montón de cosas que te dicen que es valedero querer vivirla y disfrutarla lo más posible nutriendose de cosas nuevas, de caras nuevas, de ideas nuevas.
Dentro de ese afán necesario de desligarme un poco del mundillo fantástico y esperanzador del hardcore punk, con Cintia, Nicolás hermoso y Sandra, la madre de Cintia nos fuimos a pasar una semana de descanso para disfrutar los mejores parajes de la cuarta región de Chile, Coquimbo. Recuerdo que era un pendejo cuando visité por primera vez esa ciudad, y definitivamente, fué amor a primera vista. Nunca he sido muy invernal (sólo de pensamientos, y a veces), por lo que la calidez del clima del norte siempre es un elemento fundamental para el descanso y la distracción. El monto a gastar era considerable al punto que podria decirse que fuimos a botar dinero por que sí, y muy merecidamente, creanme que si.
Volviendo de las vacaciones que aparte de servir como descabnso, también fueron bastante fructíferas en relación a cambios que creo, eran sumamente necesarios en mi y que vá…fueron bastante positivos. Luego de la semana de “adaptación” en el laburo (donde fijo tienes el triple de pega desde la última vez que te sentaste en el escritorio), decidí hacer por primera vez en mi vida ejercicio. Quién diria que el eterno guatón pajero de la básica iba a estar dando 5 vueltas a la plaza Guillermo Franke y luego haciendo sesiones en las máquinas que gratuitamente el alcalde de la comuna vecina (facho ex-milico asesor del dictador con pasado oscurísimo) puso a disposición de la comunidad. A veces es bueno vivir en el límite de 2 comunas por que puedes aprovechar ciertos beneficios que por último, son gratuitos . Igual no crean que mi aspecto físico ha cambiado sustancialmente (sigo siendo tetón), pero puta que es bueno levantarse con ese aire mañanero muchisimo menos poluído que el del momento cuando la urbe comienza a funcionar.
En estos días me asombra mucho ver cómo el cuerpo reacciona a ciertos estímulos de actividad y se dispone de buena manera para enfrentar el día. Pareciera que el correr sirve incluso para conocerse a si mismo y comprobar nuestras propias capacidades, hablemos de DIY ok? ehehehehe.
Estos días me he invadido con peliculas de Bill Murray, LOST y la película irlandesa ONCE que definitivamente me encantó. De cine sé lo poco y la nada…esa es la verdad, pero me fascinan las historias de personas que viven una vida que a veces (y muy celosamente diría yo) quisieramos tener. Si llegas hasta aquí y no has visto la pelicula, deja de leer.
Esta película trata de un tipo que canta en las calles intentando sobrellevar el dolor de una separación reciente. Por el día canta canciones populares, para en la noche desahogar sus frustraciones cantando con la pasión mas admirable que he visto en mi vida, canciones desgarradoras y muy emocionales que el mismo compone, son canciones que calan hondo cualquier corazón que alguna vez haya sido destrozado. En eso conoce a una chica que vende flores en la calle, quien toca piano increíble y juntos comienzan una especie de “ayuda musical” donde cada uno supera poco a poco sus problemas a través de la música, de hecho, el film es muy musical, y creanme, su banda sonora es increíble.
Sobre la banda sonora, esta fue compuesta por Glen Hansard (The Frames), con la colaboración de la cantante/multintrumentista Marketa Irglová, quienes juntos tienen un proyecto llamado The Swell Season, donde algunas de esas canciones pertenecen al film y aparecen en reiteradas escenas. El disco es bastante triste y refleja a fondo la temática de la película, cuyo single “Falling Slowly” ganó el premio Oscar a la mejor canción de película (a quién le importa la verdad, en fin).
Aqui les dejo un video de Glen Hansard cantando “All the way down”, quizás una de las mejores canciones del Soundtrack oficial de la película, que como dato rosa, en el disco original aparecen en casi todos lados unos símbolos GIGANTEZCOS del FBI alertando sobre los riesgos de hacer una copia de la música que contiene dicho disco. Pero como aquí poco o nada nos importan esas imbecilidades, aquí les dejo también el disco para que lo disfruten y que de una vez entiendan quienes manejan esto, que el arte no tiene por qué regirse bajo los parámetros del dinero y el consumo a través del mismo, no mezclemos peras con manzanas les parece?.
Saludos.

ONCE ORIGINAL SOUNDTRACK
1. Glen Hansard and Markéta Irglová: “Falling Slowly” (Hansard/Irglová)
2. Irglová and Hansard: “If You Want Me” (Irglová)
3. Hansard: “Broken Hearted Hoover Fixer Sucker Guy”
4. Hansard and Irglová: “When Your Mind’s Made Up”
5. Hansard and Irglová: “Lies” (Hansard/Irglová)
6. Interference: “Gold” (Fergus O’Farrell)
7. Irglová: “The Hill” (Irglová)
8. Hansard: “Fallen from the Sky”
9. Hansard: “Leave”
10. Hansard: “Trying to Pull Myself Away”
11. Hansard: “All the Way Down”
12. Hansard and Irglová: “Once”
13. Hansard: “Say It to Me Now”
abril 15, 2009 a las 4:48 am |
dejé de leer, buena onda, mañana bajo la pelicula y la veo.
que necesarias se hacen las vacaciones despues de muchos meses de tensa rutina! saludos charly.
abril 19, 2009 a las 9:44 pm |
Cachai que es super rico el aire mañanero, incluso el de las 10 de la mañana… y creeme que yo estoy lejos de ser deportista pero que rico es correr en la mañana. La idea es evitar el camino de la teta morbida. Nos vemos.
abril 20, 2009 a las 9:54 pm |
saludos cabros gracias por los comentarios, soy algo paggiero con esto del blog pero de a poco voy actualizandors…
abrazo!